Back to stage

Back to stage

 

Back to stage es el regreso de Park Jin Young (mejor conocido como JYP, susurrado en lo posible), the Asiansoul, a su carrera como solista, luego de haberse dedicado de lleno a producir a otros artistas dentro de su propia empresa, JYP Entertainment (una de las más importantes de Corea del Sur, junto a SM y YG).

Si vamos a hacernos una impresión del disco basándonos en Kiss, el single principal, nos vamos a equivocar mucho. Tiene un sonido completamente diferente al resto del tracklist. Si bien es pop y es sensual (con el sonido de besos a lo largo de la canción para hacer énfasis en el título cuanto sea posible), no llega a tener el R&B que caracteriza tanto a JYP como a Back to stage. En ese sentido, el segundo single, Your House, es un mejor representante de ese sonido, aunque tiene un tono y letras bastante tristes

Si se trata de sensualidad, JYP sabe lo que hace. Ya sé, puede resultar incómodo de ver para muchos por sus cejas o por sus antiguos pantalones transparentes, pero en lo que respecta a su música, la sensualidad está a flor de ritmo. Delicious es un buen ejemplo de eso, aparte de demostrar un falsetto impactante.

Cuatro de los tracks tienen colaboraciones con otros artistas. Uno de ellos es I Like This Kind of Woman, con Dynamic Duo y Jun Jae Duk, un tema soul con un rap y un estribillo increíbles.

Yoon Mi Rae se sumó para Cross Each Other, una mezcla de la siempre impecable voz de Tasha con el rap de JYP y Tasha, sobre una simple base con un estribillo triste.

La fiesta sigue (o mejor dicho, comienza, porque figura antes en el tracklist) con Ddan-Dda-Ra Blues, una canción bailable que hubiera resultado muy interesante ver en vivo (imagino una coreografía muy JYP, con piruetas y todo su sencillez que en realidad es difícil de imitar).

Tengan en cuenta de que es un disco de 2007 así que esperen encontrar el espíritu de esa época del k-pop: mucho R&B, fusión, instrumentos de verdad y nula presencia del pop electrónico (buenos tiempos, ¿no?).

01 Kiss
02 The House You Live In
03 Your Girl
04 Delicious (Your Lips)
05 Single feat. Bobby Kim 
06 Ddan-Dda-Ra Blues 
07 Actually
08 Going Back
09 I Like This Kind of Woman feat. Dynamic Duo & Jun Jae Duk 
10 Dangerous Play
11 Cross Each Other feat. Yoon Mi Rae 
12 Farewell on Broad Daylight Feat. Sun Yeh of Wonder Girls

Nacer mujer en China

Empecé este comentario cuando todavía no había terminado el libro por una simple razón: no quería olvidar las sensaciones que me dejaba. ¿Cuál son esas sensaciones? Desazón, impotencia, malestar, imposible elegir sólo una.

Me recomendaron Nacer mujer en China (Xinran Xue, de 2003) hace menos de una semana y me lo comí en dos días (algo inusual en mí, que suelo tomarme mi tiempo para leer libros). Era imposible soltarlo, necesitaba saber qué seguía, qué más contaría, con qué me sorprendería.

Cuenta quince testimonios reales de mujeres chinas, por supuesto, y va haciendo una triste radiografía de la vida femenina en ese país tan grande como diverso. Abarca temas variados, como el abuso sexual, la homosexualidad, la privación de la libertad, el suicidio, tragedias naturales, amores que duran años, amores que no existen.

La autora es una periodista encargada de un programa radial llamado Palabras en la brisa nocturna, donde recibía montones de cartas y llamados de oyentes con sus historias. Desde ese programa inició aquella disección de las experiencias y la naturaleza femenina china a partir de un pedido desesperado de un oyente: una niña había sido secuestrada y obligada a casarse con un anciano, que la tenía encadenada para evitar que huyera. Su salud corría serio peligro así que este anónimo oyente buscó ayuda de la periodista, que hizo todo lo posible para rescatarla. Cuando finalmente lo logra no recibió sino críticas. Así comenzó este viaje de descubrimiento por su propia nación y su propia naturaleza. ¿Qué significa ser mujer en China? ¿Es ser una buena madre? ¿Es ser un miembro respetado del Partido? ¿Es ser una persona independiente y con estudios?

La lectura puede resultar insoportable por momentos, no por la prosa -que es muy llevadera- sino por lo que relata. Es incómodo de leer, especialmente por su veracidad que por momentos parece increíble (como dicen, “la realidad supera a la ficción”). Es una lectura obligatoria para todos los que se interesen por la vida en oriente y en el trato a la mujer en la sociedad.

No soy muy fanático de la animación occidental actual. Nunca pude encontrarle el atractivo a Adventure Time, apenas pude ver un par de episodios de Regular Show (aunque me gustó lo que vi) y me atrasé mucho con Gravity Falls.
Tampoco entiendo muy bien el revuelo que hay alrededor de Steven Universe, es serie sobre extraterrestres sin sexo que aparecen con una expresión genérica femenina y que aparentemente es furor entre ese sector de la “militancia Tumblr” que ve actos subversivos y actualización de las estructuras en absolutamente todo. Vamos, que no estamos hablando de Rugrats o Rocko’s Modern Life, aunque creo que debería verlo un poco más antes de juzgarlo.

Pues parece ser que ahora me toca a mí. La nueva apuesta de Cartoon Network me gustó muchísimo y creo que vale la pena dedicarle un par de líneas.
Me refiero a We Bare Bears, la serie animada de Daniel Chong basada en su webcomic. El programa es un slice-of-life que narra cómo tres hermanos osos tratan de integrarse al mundo de los humanos en una San Francisco plagada de hipsters.

We Bare Bears

We Bare Bears

Con tres personalidades diferentes, marcadas y exageradas para lograr un efecto cómico, el corazón del show está en la relación y contención que tiene este grupo de hermanos y en las diferentes amistades que van cultivando entre cada uno de los desastres que van dejando a su paso. De los tres mi favorito es sin dudas Ice Bear, el oso chef, ninja y lleno de secretos que se refiere a sí mismo en tercera persona. Aunque, claramente, poca gracia tendría si lo apartamos de Grizzly, líder, glotón y bonachón, y Panda, el oso pequeño obsesionado con la tecnología y la fama.

We Bare Bears es un programa sin pretensiones, con una animación muy bonita, personajes muy tiernos y que, al menos en mi opinión, es realmente gracioso. Además, me recuerda mucho a Shirokuma Cafe, un anime sobre el cafe de un oso polar en el que se juntan diversos animales, entre ellos, un panda holgazán que es obligado a trabajar por sus padres.

Panda-kun

Panda-kun

A mí me gusta etiquetar a esta animación como un iyashikei (癒し系 – curación, rejuvenecedor, tranquilizante), un género de anime terapéutico y catártico que está hecho para que uno se tranquilice y deje atrás el estrés y la ansiedad. Son shows sobre la vida cotidiana, pausados, con hermosas paletas y personajes entrañables, a tal punto que uno termina sintiéndose nostálgico cuando terminan.

Si bien no cumple específicamente con todos los requisitos que debería tener un iyashikei, ya que en muchos momentos el remate de los chistes se hace de forma muy ruidosa, Shirokuma Cafe comparte ese aspecto que tienen la mayoría – la seguridad ontológica que otorga la rutina. Tiene, al igual que Hidamari Sketch (mi animación terapéutica por excelencia), la capacidad de hacerme perder en una rutina ajena –  la mejor forma de escapismo, que hace que se alivie un poco el peso de la propia.

We Bare Bears se estrenará en nuestro país, bajo el nombre de Escandalosos, el 24 de agosto a las 20:15, pero pueden encontrar los episodios por los medios habituales (incluso hay algunos subidos a YouTube). Los 50 episodios de Shirokuma Cafe pueden ser vistos por CrunchyRoll.

 

Reboot

Reboot

 

Luego de tres años del mini álbum Wonder Party, Wonder Girls (sin Sohee, la bizquita preciosa, pero con el regreso de Sunmi luego de una larga ausencia) vuelven a la escena con un disco arrasador. Es, sin exagerar, uno de los mejores del k-pop del último tiempo.

Una particularidad de este girl group es que todos sus discos tienen sonidos muy distintos entre sí. Mientras que The Wonder Years es R&B hecho y derecho, Wonder World es -valga la redundancia- una oda a la joda y al pop. En este caso, Reboot combina la onda de los 80 con una vibra moderna. Supuestamente, el grupo volvió como una banda, siendo ellas las que tocan los instrumentos. No obstante, no tocaron ninguno de los instrumentos en el álbum. Así que BOO a ustedes, chicas, por falsa publicidad. De todos modos, son ellas mismas las que compusieron todos los temas de Reboot, excepto uno, así que BIEN.

I feel you -el single promocional- es el único tema compuesto por Park Jin-Young (nuestro querido JYP) y tiene todo lo que uno puede esperar de él: una melodía memorable. Lo suficiente. En el video podemos verlas en actitud muy sensual tocando los instrumentos musicales que les asignaron.

Baby Don’t Play tiene un estribillo pegadizo (que en este mismo momento estoy cantando sin quererlo) y tiene todo lo mejor del pop de los 80. Candle, por su parte, me recuerda a algo que fácilmente podríamos escuchar en radio Aspen.

Rewind, Faded Love (ambos compuestos por Sunmi, muy bien trabajo, por cierto) y Gone le otorgan un aire melancólico a Reboot.

John Doe es el tema más JYP jamás compuesto por alguien que no es él (en este caso, es Yubin, la que más temas tiene en el tracklist), mientras que Loved, Oppa y One Black Night animan el disco sin perder de vista ese ambiente serio que se adjudicaron (recuerden que son una banda ahora, no un simple girl group, ya no se divierten más). Esa pose les queda extremadamente bien, por suerte, y es muy refrescante para el k-pop.

Back es el tema hip hop (como lo fue Act cool en Wonder World), sin sorpresas por acá. Se podría decir incluso que un poco desentona con el ritmo del resto de Reboot. La balada Remember con la que cierran podría ser, fácilmente, una canción no lanzada de cualquiera de sus discs anteriores. Tampoco hay sorpresas por acá.

El balance de Reboot termina siendo muy positivo: es una bocanada de aire fresco dentro del k-pop que viene haciendo más de lo mismo. Es la muestra perfecta de que simples idols, tan bastardeados, pueden guardar artistas dentro suyo.

  1. Baby Don’t Play 
  2. Candle (Feat. PALOALTO)
  3. I Feel You
  4. Rewind 
  5. Loved
  6. John Doe 
  7. One Black Night 
  8. Back
  9. Oppa
  10. When Love Tries To Leave (Faded Love) 
  11. Gone
  12. At This Moment

 

Kaza Machi Yuubinkyoku

Kaza Machi Yuubinkyoku

 

Hice una búsqueda por internet pero me costó bastante encontrar algo sobre Tsuzuri Zukuri. Sólo puedo deducir que son una banda relativamente nueva y que en 2013 sacaron su primer EP, Kaza Machi Yuubinkyoku.

Las palabras claves que los definen son: suave, delicado y naif, como la portada de su EP. La voz de la cantante es adorable al extremo, pero del tipo que no desafina y llega a todas las notas agudas sin esfuerzo.

El mejor ejemplo para describir su estilo es escuchar Kaze no tsuyoi machi, que utiliza un violín para ambientar algo que parece ocurrir en un pueblo atacado por el viento. Himitsu no kotoba, la única balada propiamente dicha del disco, es básicamente piano y voz, y nada más es necesario para expresar emoción, aunque no tenga idea de lo que dice. Sería de ayuda que fueran menos indie y algún alma caritativa se tomara la molestia de traducirlo.

Sonzai to shoumei es uno de los temas más animados de Kaza Machi Yuubinkyoku, de ésos que son para mover la patita al ritmo. Good luck, en esa misma línea, es un inicio prometedor y estrepitoso. Ashita no uta comparte su aire esperanzado con un tono más emotivo.

Nekoyanagi es el final que te da ganas de más. Seis temas no parecen ser suficientes y con un final tan dulce dan ganas de no irse nunca. Lo recomiendo como compañía en momentos difíciles, para que les recuerde que todavía hay cosas lindas en el mundo.

 

  1. Good Luck
  2. Kaze no tsuyoi machi
  3. Ashita no uta
  4. Sonzai to shoumei
  5. Himitsu no kotoba
  6. Nekoyanagi

(Esta vez no elijo ninguna porque todas son igual de buenas)