Maze Runner

The Maze Runner

The Maze Runner

Siguiendo con los libros de ciencia ficción “distópica” para jóvenes adultos, hoy voy a hablar sobre The Maze Runner. TMR es la primera parte de (sí, lo adivinaron) una trilogía escrita por James Dashner y cuenta con una adaptación cinematográfica hecha por 20th Century Fox. En un poco más de dos semanas se estrenará en los cines estadounidenses la segunda parte de la saga.

¿Qué es lo primero que puedo decir del libro? Que es malo. La premisa es básica y aburrida – un grupo de muchachos encerrados en un laberinto, desarrollando una suerte de comunidad en el centro del mismo, en la cual cada uno cumple una rol específico. Entre ellos están los runners, quienes se dedican a recorrer el laberinto y tratar de trazar un mapa. ¿La trampa? No hay salida, las paredes cambian de lugar todas las noches y los acechan unas babosas gigantes con brazos mecánicos, sierras y espinas llamadas grievers.

Ninguno de los chicos recuerda su pasado, sólo su nombre. Una vez por mes aparece un chico nuevo por un ascensor y una vez por semana les llegan provisiones. De repente, llega Thomas, quien es, por supuesto, especial – tampoco tiene recuerdos, pero todo le parece familiar y sabe que su meta es ser un Runner. Al día siguiente de su llegada, lo inesperado – llega otro miembro más a la comunidad, pero esta vez, sorpresa, es una chica, quien anuncia, antes de caer en un coma profundo, que todo va a cambiar.

El libro sigue con una trama repetitiva y aburrida. Los personajes son odiosos, hablan con una jerga propia del lugar que es infantil, y me generan tanta empatía como un ladrillo. El autor recurre a alucinaciones, flashbacks, TELEPATÍA y culmina con un Deus ex machina para revelar los aspectos “jugosos” de la trama – todo es un experimento realizado por una asociación llamada WICKED (World In Catastrophe: Killzone Experiment Department) para ver cómo reaccionan los muchachos ante ciertas “variables”, todo en la supuesta búsqueda de la cura para una enfermedad causada por LAS TORMENTAS SOLARES.

Las dos partes más interesantes del libro son el breve desarrollo de la comunidad que crearon los jóvenes encerrados en el laberinto y el recurso final del encuentro con los científicos para explicar un poco mas el porqué de su encierro y sufrimiento. Todo lo que ocurre en el medio, todo el chiste del laberinto, es tedioso, predecible y, honestamente, muy mal ejecutado. Sé cuál es la demográfica del libro, pero eso no es excusa para que algo sea tan malo.

Ahora mismo estoy leyendo la segunda parte de la trilogía, The Scorch Trials, simplemente porque no tengo ganas de leer teoría para la facultad y porque necesito escapar de la rutina con algo sencillo de leer. Llevo un 25% leído (maldigo al Kindle por no saber cuántas páginas tiene un libro o cuántas llevo leídas, no me sirven las posiciones) y hasta ahora ya es más interesante que el primero.  Se desarrolla un poco más la historia del mundo donde transcurren los hechos y siguen los experimentos para encontrar la cura. Los personajes, y sus interacciones, siguen exactamente igual de chatos.

Uno de mis problemas es que si me tomé el tiempo para leer la primera parte de una serie de libros, por mala que sea, tengo que terminarla. Después de todo, me fumé todos los libros de Divergente. No me puedo quedar con la duda, aunque confieso que estoy muy tentado de directamente entrar a la wiki que creó el fandom para saber cómo se resuelve la historia.  Si todavía no leyeron el libro y por algún motivo están interesados, les recomiendo algo mejor – miren la película.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *